EEUU: Lluvia de Billones

Alejandro Lira Landa

 

EEUU: Lluvia de billones

El más informado

Le preguntaron al candidato hondureño Nasry Asfura, cómo veía el apoyo brindado por el Presidentzuelo Trump a su campaña política para la presidencia hondureña. Asfura, eufórico con los primeros resultados que le daban una cierta ventaja, se despachó así: “Yo le agradezco mucho al señor presidente de los EEUU; él no solo es el hombre más informado del planeta, sino que es el hombre más poderoso del mundo. Además, los EEUU son el país más poderoso de la tierra. Y en Honduras, por nuestro propio beneficio, tenemos que estar en armonía con este país tan importante”.

Y, en efecto, muy poderoso ha de ser; días antes, el presidentzuelo Trump indultó al ex presidentzuelo hondureño Juan Orlando Hernández, quien purgaba 45 años de prisión en EEUU por comercio ilegal de armas y narcotráfico, al haber introducido en EEUU más de 400 toneladas de la rica coca.

Estas declaraciones del hondureño Asfura, viniendo de un perfecto caballero latinoamericano, de tez blanca y buena presencia; de buenas familias, buenos colegios, alguna universidad gringa y algo viajado, es lo que se espera de un político sudamericano responsable y probablemente, —al contrario de Trump—, muy poco informado. Ya veremos que dice cuando el país más poderoso de la tierra le toque la puerta/frontera con la lata en mano pidiendo el óbolo para mantener la fortaleza de su ejército y la buena salud del dólar.

En la Cruzada Trumpiana de recabar óbolos para el Imperio, míster Trump ha alcanzado sendas recaudaciones que es preciso resaltar:

Se empieza a llenar la lata limosnera

El 27 de julio pasado, con su sola presencia y sin que parezca un mendigo; bien al terno y corbata, Trump ha conseguido un óbolo de 640 billones de dólares de la Unión Europea; una astronómica limosna que los europeos “invertirán en EEUU”.

Tres días después, el 30 de julio de este mismo año, cayeron en la lata limosnera, 200 billones de dólares de Corea del Sur. Otro óbolo sideral, también en forma de inversión de los sudcoreanos en EEUU.

Todo esto ha sido anunciado con grandes titulares en los noticieros televisivos y periódicos mayormente estadounidenses; no obstante, en la prensa europea y sudcoreana la noticia no tuvo el mismo revuelo. El énfasis, más bien estuvo en que EEUU había rebajado significativamente los aranceles impuestos anteriormente a estos países.

Dólares mediáticos

En el anterior post escribí que los americanos comprueban la validez de sus emprendimientos, no en la realidad material de los hechos, sino siempre y cuando salgan publicados en sus medios de comunicación, como si fueran hechos consumados.

Sin duda, la letra grande ha estado en los titulares: “Trump firma contratos billonarios.”

Pero la letra pequeña dice otra cosa; el diablo está en los detalles, reza el dicho. Los documentos firmados son acuerdos de intención cuyo cumplimiento no tiene fecha; no es vinculante; o sea no es de obligatorio cumplimiento.

La “inversión” que pide EEUU es que le compren bonos del tesoro estadounidense, que, —en vista de la fragilidad de las finanzas estadounidenses—, serán redimidos el día de San Blando, que no tiene ni cómo ni cuándo.

En los mentideros públicos era una broma extendida: ¿de dónde va a sacar esa billonada la Unión Europea si está al borde de la quiebra? Tanta es la falta de fondos de la Unión Europea que, para tapar el forado del carrusel de la corrupción de los fondos enviados a Ucrania, está dispuesta a asaltar los depósitos billonarios del banco belga EuroClear.

O sea, europeos y sudcoreanos le han hecho el cholito al gringo: Le han dado miles de billones de dólares en titulares que, al final de eso viven todos los occidentales, de salir en las noticias… que mañana será otro día, habrá otro titular, y el futuro será una larga colección de periódicos de ayer.

Este post se publicó el 6 de diciembre de 2025 

Ilustradora de este Blog: Aida Copilota

EEUU Pidiendo limosna por el mundo

Alejandro Lira Landa

EEUU: Pidiendo limosna por el mundo

Los Griegos

Los antiguos griegos; digo, los que han trascendido a la posteridad, no lo hicieron por designio divino; no los eligió nadie, ni aparecieron por un capricho del destino; o porque sus progenitores les habían legado una red de contactos e influencias que les facilitaran su devenir.
Trascendieron porque supieron separar la imaginación del pensamiento. Que, aunque ocurran y concurran muchas veces en un mismo espacio y en un mismo tiempo, no son necesariamente lo mismo.
Convirtieron al pensamiento en una disciplina; lo sometieron al mandato del rigor y lo ajustaron a la prueba del propósito, cotejando su validez.

Los americanos

Los americanos; digo, los gringos, no es que vayan a alcanzar la posteridad; es que no pueden ni siquiera alcanzar al presente.
Han sistematizado sus prejuicios y han convertido sus taras y defectos en doctrina. Si sus mayores responsables de los descalabros que crean en el mundo caen en notorias negligencias, entonces, los sacan silenciosamente del foco público, (Victoria Nuland y Hillary Clinton), y los encumbran a la cátedra universitaria de Relaciones Internacionales para que —para qué va a ser, sino para seguir diseminando en sus nuevas generaciones la perpetuación de los destrozos que ocasionan por el mundo.
Y son infalibles en sus emprendimientos, porque el único escenario en donde someten la validez de sus metas es en los titulares de sus medios de comunicación.
Pero lo que les falta en rigor intelectual y humanidad, les sobra en imaginación.
Se han imaginado que el mundo goza, disfruta y progresa gracias al concurso de dos portentosos bienes económicos internacionales: el dólar y el poderío militar gringo.
Aseveran que, gracias a su moneda, el mundo entero puede comerciar. Y que, gracias a su potencial militar, la humanidad entera ha experimentado la paz mas duradera y fecunda que ha conocido la historia.
Pero las cosas cambian, esos beneficios que han brindado al mundo a cambio de nada, los han dejado exhaustos.

A pagar

Su excelentísimo presidentzuelo, se ha dado cuenta de esto. Y el sacrificio que han hecho tantos soldados y funcionarios del Tesoro estadounidense va a tener su recompensa.
Con este gobierno, el mundo —y en especial el llamado ‘Mundo Libre’— tiene que apoquinarse porque a partir de ahora La Paz y el Dólar, no saldrán gratis.
Quien esto escribe no tiene tanta imaginación. Esto lo pueden leer en la propia página Web de la Casa Blanca, bajo la autoría de un tal Stephen Miran, un cuarentón graduado en Harvard y jefe del Consejo consultivo de asesores económicos del gobierno, además de miembro prominente del Hudson Institute, uno de los tantos clubes de enchufados a las altas esferas pseudo intelectuales de Washington.

Continuará… con: EEUU: Lluvia de Billones

Este post se publicó el 28 de noviembre de 2025

Ilustradora de este Blog: Aida Copilota